|
|
|
Historia de
Competa |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
En 1487, año en que
aparece por primera vez en un escrito oficial
el nombre de Cómpeta, la antigua villa tenía
600 habitantes. De aquella época quedan sólo
vestigios en forma de historias y leyendas
junto al olor del romero. |
 |
|
|
|
|
Una
hipótesis basada en la etimología de
su nombre, data su origen romano. La
palabra latina COMPITA-ORUM evolucionó
en castellano a COMPETA. Su
significado es encrucijada, cruce de
caminos, el lugar donde los romanos
celebraban las “Fiestas Compitalias”
en honor de los lares de los caminos.
|
|
|
 |
|
|
|
Desde esta
hipótesis Cómpeta, hasta la venida de
los musulmanes en el S. VIII, sería un
lugar dedicado a transacciones
comerciales entre los pobladores del
interior y la costa, aprovechando el
encuentro para la celebración de las
fiestas “compitalias”. Lo más lógico
es que los pobladores poco a poco
fueran ganando tierras para dedicarlas
a la agricultura. |
|
|
|
Posteriormente,
con la llegada de los musulmanes se
introduciría la cría de gusanos de
seda. |
|
|
 |
Los excedentes
de producción agrícola empujaron al
resurgimiento del comercio,
principalmente exportación de la pasa,
lo que originó poco a poco el
monocultivo de la vid (76,4% de la
tierra en 1.857 y el 96% en 1.881) y
el aumento de las tierras cultivables
(1.700 hectáreas en 1.870). |
|
|
Terminada la época de
los 60 y a mitad de los 70, comienza a
desarrollarse en el municipio una nueva
industria: el turismo. Con el desarrollo
de ésta, el pueblo da un giro económico,
sectores como la construcción y la
hostelería se desarrollan al tiempo que la
afluencia de extranjeros se consolida. |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|