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En Coín se pueden
encontrar vestigios de la época del
Paleolítico, de la Edad del Bronce y del
Cobre. El primer vestigio arqueológico
conocido de la Prehistoria en Coín es el
denominado "Taller de Ardite", lugar donde se
extraían minerales y se fabricaban utensilios,
tanto en Paleolítico como en la Edad del Cobre
y del Bronce. Dos yacimientos Cerro Carranque
y Llano de la Virgen, catalogado como Bien de
Interés Cultural, Del paso del mundo
prehistórico al histórico, el yacimiento del
Cerro del Aljibe y su entorno son testigos
excepcionales.
Su cronología va desde
el Calcolítico al siglo I después de nuestra
Era, incluyendo vestigios griegos, fenicios,
íberos y romanos. La civilización romana está
representada ampliamente por utensilios y
cerámicas encontradas por todo el término
municipal, sin embargo, no puede afirmarse que Coín haya sido municipio romano. De época
visigótica parece ser el yacimiento del Cerro
de las Calaveras, lugar de enterramiento
individuales en fosa alargada.
Los primeros
vestigios construidos en el espacio
urbanístico conocido como Coín y que hoy día
se mantienen pertenecen a pobladores
mozárabes: un espectacular monasterio excavado
en la roca conocido como las cuevas rupestres,
probablemente construido entre los siglos VIII
y X, que hacen entender una habitabilidad en
el núcleo urbano previa a la fundación. Un
conjunto de cinco huecos excavados en la roca
de los que los tres centrales se comunican
entre sí y los dos laterales tienen acceso
independientemente. El conjunto está
vertebrado en torno a las tres naves
centrales, siendo una de ellas la que
constituiría la iglesia. En este hueco se
puede diferenciar la entrada, la nave de la
iglesia y el ábside cuadrangular, cuya
cubierta pretende imitar una bóveda de medio
cañón. Este conjunto rupestre hubo de ser en
su tiempo un monasterio suburbano, lo que
denota la existencia de una comunidad mozárabe
organizada y de cierta importancia..
También parece
confirmado que el castillo de Coín tuvo un
papel importante en la lucha interna que
supuso la rebelión de Omar Ben Hafsún, de ahí
la posible construcción de la plaza fuerte
mandada construir por Abderramán III,
probablemente posterior a la existencia de las
cuevas antes comentadas, según el estudioso
Gallero. A partir de este momento Dakwan
parece iniciar su época de esplendor.
En 1330, el año de la
toma de Teba por los cristianos, es sede
judicial y probablemente por ello también
capital administrativa de la Algarbía (región
occidental) de Málaga, situación ésta que muy
probablemente se mantuvo hasta finales del
siglo XV.
Es también en los siglos XIV y XV
cuando los autores musulmanes (Ibn Battuta,
Ibn al-Jatib) fraguan la imagen geográfica de
la excelencia natural de Dakwan -abundancia de
aguas, exuberante vegetación, bondad de clima-
que ya no cesará de repetirse a lo largo de su
historia.
En el siglo XV el
cerco cristiano se estrecha sobre el Reino
Nazarí de Granada. En cuanto Benamequiz, era
una alquería que fue prácticamente arrasada
por las tropas cristianas. Ejército que tomó
Coín o Castro Dzaquan a finales de abril de
1485, el día 27 concretamente, según algún
cronista. Nace el Coín cristiano. No obstante
su cercanía a Málaga, conservó durante mucho
tiempo una autonomía y organización aparte de
la malagueña, no incluyéndose en el término de
Málaga, uno de los más extensos del nuevo
Reino de Granada, por lo que su repoblación y
regimiento fueron independientes de los de
Málaga. Dos años y medio después de la
conquista se inicia el reparto de tierras y la
repoblación, pensada inicialmente para 300
vecinos, pero que finalmente ascendió a 450.
Los problemas suscitados por los repartidores
motivan que a mediados de 1491 tenga que
reformarse el Repartimiento.
El gobierno municipal
en Coín se rigió entre 1505 y 1623 por un
sistema basado en la "mitad de oficios" entre
el estado noble y el estado llano o plebeyo.
Desde el siglo XVI Coín ofrece un lento pero
constante aumento de población. Andrea
Navaggero en su "Viaje por España"
(1524-1526) lo cita entre la relación de
pueblos más destacados de Andalucía. |