|
De herencia morisca, donde las
calles estrechas, sinuosas y empinadas, asoman
dejando ver el mar, los
pasadizos, adarves y revellines forman un
singular entramado urbano de pequeñas casas
que se encaraman unas sobre otras. Se trata de
una estructura a la que muchos han calificado
como el conjunto arquitectónico popular de
origen árabe más puro de la provincia de
Málaga. Su
fisonomía y sus rincones la convierten en muy
especial. Una empinada subida, bordeada de
plantas y flores, con el típico empedrado que
adorna todo el casco antiguo.
Entre los reconocimientos oficiales otorgados
destacamos el 1º Primer Premio Nacional de
Embellecimiento de los Pueblos de España.
Conserva todavía perfectamente
el entramado medieval de sus calles y la configuración
original de su casco histórico. Esto, que es fruto de
una política activa de conservación con más de 50 años
de arraigo. Dista
de Málaga 56 Km. Sus puntos más altos son la sierra de Enmedio
(1.164m), el pico del Fuerte (976 m) y los
Monederos (937 m).
Se llega a él por un
desvío de unos 6 kilómetros desde la
autovía A-7, a la altura de
Nerja,
distando de esta apenas 7 kilómetros y a
56 kilómetros de Málaga. Es de destacar el
auge del turismo rural.
Esta localidad pueden
disfrutar de magníficas vistas a la montaña y al
mar. Lo que caracteriza a este pueblo son sus
calles blancas y empinadas. Asfaltadas
de piedra y decoradas con flores en todos sus
balcones. Pueden degustar su típico vino del
terreno de elaboración casera.
Las tierras están bañadas por el río
Chillar, que sirve de límite con el
municipio de Nerja, y su afluente el
Higueron.
Las sierras de
Alhama, Tejeda y Almijara constituyen un
impresionante macizo montañoso que forma
barrera geográfica entre las provincias de
Málaga y Granada.
Sus calles, cuajadas de cestas
de esparto y mimbre, de cántaros y cerámica, de
deliciosa miel. De miel presume este pueblo pues en la actualidad alberga
la única fábrica de miel de caña que existe en Europa,
además de una almazara que aún moltura con métodos
casi artesanales.
La agricultura en expansión de
frutos tropicales, sus artículos artesanales
materiales como el esparto, las calabazas de agua, la
cera, el cristal, la arcilla, madera o lana se
convierten en bellas obras de singulares acabados que
pueden adquirirse en los comercios del Casco.
Con un
microclima subtropical, surge, como despertando
del pasado, su elogiado y premiado Casco
Histórico. Dentro de lo que podríamos llamar las
rutas turísticos culturales preestablecidas en el
contexto comarcal, Frigiliana se encuentra en el
extremo final de la llamada Ruta del Sol y del
Vino. El importante proyecto cultural y turístico
que ha supuesto el Legado Andalusí también ha
incluido a Frigiliana en una de sus rutas,
concretamente en la Ruta Idrisi |